1/28/2014

AVENIDA EL PROGRESO: CORREDOR VIAL DEL HAMPA

Alto Barinas Norte se ha convertido en “coto de caza” del hampa barinesa. Principalmente la Avenida El Progreso se ha convertido en el "corredor vial del hampa", pues constantemente es visitada por los amigos de lo ajeno.

Esta avenida, que nace en su interconexión con la Avenida Alberto Arvelo Torrealba a la altura de Locatel, y finaliza en la Urbanización Linda Barinas, se ha convertido en el sitio preferido para detectar posibles víctimas y para ejecutar acciones criminales, las cuales han hecho perder la vida a varios barineses y barinesas.

Para que se presente este acentuado accionar hamponil existe una explicación: La avenida El Progreso es el sitio por donde pasan todos aquellos que tienen cuentas pendientes con la justicia, y que se dirigen al Circuito Judicial Penal ubicado en la parte superior de dicha avenida.

Toda laya de malandros, atracadores, sicarios, violadores, estafadores, y malvivientes, cuando se dirigen a presentarse al Circuito Judicial Penal por diversas causas relativas a sus cuentas con la justicia, no desperdician la oportunidad de visualizar casas, personas, o bienes de otro tipo, que puedan ser objeto de un posterior delito, nacido en su perversa y criminal mente, al haber pasado por dicha zona.

Fresco está en nuestras mentes el cruel y vil asesinato la conocida empresaria la Sra. Ana María Calivá de Vera, a quien le ocasionaron la muerte en un intento de atraco. Por supuesto que otras zonas de nuestro sector de Alto Barinas Norte también son víctimas del hampa. Varios militares han muerto en intentos de atraco y numerosas personas han sido atracadas, e igualmente, diversos negocios ubicados en la zona. De esta situación no se salva nadie.

Los atracadores permanecen prácticamente patrullando en moto las calles de las urbanizaciones de nuestro sector y misteriosamente, desaparecen cuando se instala alguna alcabala móvil, para luego reaparecer cuando el operativo concluye.

Estos operativos no cumplen mucha utilidad pues es más el tiempo que los funcionarios dedican a conversar entre sí, posiblemente echar chistes, hablar por celular y entretenerse en otros menesteres, que cumplir con su función de vigilancia y prevención.

De noche, nuestra urbanización queda a merced del hampa y de aquellos malvivientes que se dedican a atracar o a robar el mobiliario de las casas, las bombonas de gas y otros artículos que les llaman la atención.

Reclamamos a las autoridades el patrullaje diario y nocturno para que sea posible reducir -en algo- el auge del hampa que campea en nuestras urbanizaciones. Igualmente pedimos que el 171 sea sometido a revisión para que su operatividad y agilidad en la atención sea incrementada, pues cuando uno reporta una emergencia, se dedican más a identificar a quien llama, que a responder con la celeridad necesaria para impedir un delito, o combatirlo rápidamente y atrapar a los delincuentes.

Seguiremos informando…

1/25/2014

HISTORIA DE BARINAS EN TIPS

El territorio barinés comenzó a ser ocupado aproximadamente hace 3.000 años. Sus primeros habitantes ingresaron navegando por los ríos y caños de nuestro territorio y se asentaron en su parte media, donde les afectaba menos las inundaciones frecuentes y no había tantos pantanos y zonas anegadizas como en la llanura baja.

Esta extensa zona de Barinas, estaba habitada por importantes pueblos indígenas como los Apures, Aitures, Amaibas, Achaguas, Baraures, Barrancas, Canaguaes, Capas Cúcuaros, Curaguas, Caquetíos, Curayes, Dásaros, Duriguas, Guahibos, Güeros, Orúes, Ticoporos, Michayes, Suripaes, Torunos, Tobores, Tucuriguas, Puyures y  Variná.


En el período prehispánico los indígenas aprovecharon algunas facilidades de la naturaleza para establecer rutas que les permitían el intercambio de los habitantes del piedemonte barinés con las poblaciones del valle del Chama, generándose un circuito económico de intercambio de diversos productos. 


Dichas rutas prehispánicas, bajaban de las montañas y aprovechaban las oportunidades que ofrecía la erosión de los cursos fluviales para comunicarse naturalmente con el piedemonte barinés desde los Andes merideños.


El primer conquistador que cruzó por territorio barinés fue Jorge Spira, quien atravesó las llanuras de Barinas y Apure en 1534. La expedición de Spira salió acompañada de sus tenientes Francisco Velasco y Nicolás de Palencia. Fueron los conquistadores que por primera vez  pisaron las faldas de la Cordillera Andina por los lados de Barinas.


En la época Colonial, los españoles aprovecharon las antíguas rutas indígenas para crear algunos Caminos Reales, lo cual generó la transformación de nuestra región en área de influencia para la economía merideña. 

El 30 de julio de 1577 el Capitán español Juan Andrés Varela, actuando en el nombre del Gobernador Francisco de Cáceres, funda la ciudad de Altamira de Cáceres, que pronto empezó a llamarse "Barinas", el nombre que daban los indios a aquella región.

Debido al hallazgo hecho en el Archivo de Indias, en 1982 por la Lcda. Mercedes Ruiz Tirado, de un traslado de actas de Fundación quedó totalmente aclarado que Altamira de Cáceres fue fundada el 30 de junio de 1577.


Posteriormente, en el año 1628, la ciudad fue trasladada para la Mesa de Moromoy donde actualmente se encuentra la ciudad de Barinitas.


En 1759 de nuevo Barinas fue trasladada al sitio que hoy ocupa llamado para entonces: San Antonio de los Cerritos. dicho traslado fue ratificado el 4 de diciembre de 1762 por la Real Cédula de Carlos III.

En 1591 fue fundada la población de Pedraza por el capitán Gonzalo de Piña Ludueña, en sitio donde actualmente se encuentra el pueblo de Pedraza La Vieja. Pedraza fue mudada por lo menos dos veces y en 1609 quedó definitivamente establecida en su sitio actual, a orillas del río Canaguá.

Pedraza se comunicaba con Mérida  a través de dos caminos, uno que iba sobre la ruta del río Curbatí, y el  otro, que se orientaba por el curso del río Canaguá.

Los españoles al llegar a territorio merideño se encontraron con un sistema de caminos que conducía desde el valle medio del Chama hasta los llanos barineses. 

Pedraza, Barinas, y Altamira de Cáceres se convirtieron en importantes estaciones para la exploración y conquista de los llanos.

Existió un antiguo camino que comunicaba a Barinas con Mérida a través de Pedraza y Mucuchachí. Dicho camino presuntamente fue construido por los indios que estaban encomendados en una misión y luego perdió importancia al ser abandonado. Hoy día, todavía se puede ir por el viejo camino de Santa Catalina ( Mpo Pedraza) a Mucuchíes en Mérida.

Durante la Colonia se logró aprovechar las antiguas rutas indígenas, para establecer una vía a través de la zona merideña que comunicaba a Barinas con el Lago de Maracaibo. Por allí se exportaban el tabaco y productos derivados del ganado, los cuales eran embarcados a los lejanos mercados europeos por el puerto de Gibraltar.

Existiendo la necesidad de nuevas rutas para la salida de mercancías desde Barinas y para abastecerse desde España, se decidió explorar la posibilidad de crear una ruta fluvial.

Dicha ruta, saliendo de Barinas, por el río Santo Domingo y cruzando el Apure hasta llegar al Orinoco, fue creada por el capitán barinés Miguel de Ochagavía.

Este intrépido capitán salió con unos pocos hombres y acompañado por el anciano sacerdote Fray Jacinto de Carvajal, de la orden de los Predicadores.

Ochagavía partió en varios bongos el 5 de marzo de 1647 y siguiendo el curso del río Santo Domingo llegó al Apure, navegándolo río abajo hasta su confluencia con el Orinoco, a donde arribó el 26 de marzo. De allí en adelante esta ruta comenzó a crecer, siendo una vía importante para el desarrollo comercial de Barinas.

Gracias a esta nueva ruta, Torunos, a orillas del río Santo Domingo y cercano a Barinas, surgió como puerto. Igualmente, Nutrias, -hoy Ciudad de Nutrias-, en las adyacencias del río Apure, también creció como importante zona comercial.

En 1.567 los dominicos llegan a Mérida, fundan el convento de San Vicente Ferrer y luego amplían su radio de acción hasta Barinas y Apure. Durante la guerra de Independencia los misioneros de Barinas huyeron a Guayana, pero después de 1.820 no se tuvo mas noticias de ellos.

Como medio para facilitar la colonización, los españoles construyeron el Camino Real que comunicaba a Barinas con Mérida. También en Mérida se establecieron los llamados Pueblos de Indios, que se ubicaban en las cercanías de los centros productivos y a las vías que comunicaban con otras localidades como el pié de monte barinés y el lago de Maracaibo.

La cría de ganado vacuno se debió iniciar en Barinas hacia el año 1579, cuando vecinos de Altamira compraron reses y cerdos en Mérida. Para el año 1608 ya existían en la zona llanera hatos de ganado.

Para el año 1628, la viuda del capitán Miquel de Ochagavía, obtuvo del Gobernador Pacheco Maldonado cuatro cuadras de tierra en la Mesa de Moromoy, (Barinitas, estado Barinas) y dos estancias de ganado mayor, junto a un hato de vacas, en los llanos de Barinas. En 1629 obtuvo igualmente una estancia de pan y la confirmación del título de 4 estancias de ganado mayor pertenecientes a su difunto esposo Miguel de Ochagavía.

Desde Barinas se hicieron esfuerzos para poblar los llanos de Apure. A partir de 1750 se inició el poblamiento de dichos llanos. Tanto los misioneros como los propietarios de Hatos generaron la necesidad de contar con centros de aprovisionamiento. Así, se fundó la Villa de Españoles de San Jaime -con gente del centro de la Provincia- y la Villa de Mulatos fundada por vecinos procedentes de Barinas, bautizada con el nombre de San Antonio de Padua de las Cocuizas. De ellas provenían, tanto los hombres como los bastimentos, para las huestes que entran con violencia en la sabana.

En 1787, Fernando Miyares, Gobernador de la Provincia de Barinas, empieza a limpiar  el río Santo Domingo, para crear condiciones a fin de establecer la comunicación comercial que daría pie a la expansión económica de la Provincia.

Igualmente se pensó crear una ruta comercial que comunicara la para entonces Provincia de Barinas con Pamplona. Con tal propósito partió una comisión el 4 de febrero de 1787, desde el actual Guasdualito. Salieron por el río Sarare y luego de navegar por varios ríos regresaron después de 29 días pues no hubo interés de las autoridades de Pamplona. 

Jean Jules Linden, botánico belga, visita Barinas en 1843 con el objetivo de recolectar muestras de las especies de nuestro llano. 

Para 1922, según el Censo Pecuario del Estado Zamora el número de reses era de 345.554, con una hierra anual de 75.783 nuevas crías. 1.711.882 hectáreas se dedicaban a la cría de ganado.

En 1.951 los dominicos de la Provincia de Nuestra Señora del Rosario regresan a Barinas. 

El 12 de Junio de 1.963 se fundó la Clínica Nuestra Señora del Pilar, cuando se registró su constitución en el Juzgado de Primera Instancia en lo Civil y Mercantil del Estado Barinas.