En 1785 el clamor por atención médica en Barinas fue
atendido por el Cabildo de la ciudad, quien dirigió una comunicación a su
majestad el Rey en la que suplicaba ”la fábrica de un hospital y su dotación”.
Para ello, proponía que se aprobase dedicar el noveno y medio de los diezmos,
destinados a tal fin.
La Real Cédula del 15 de febrero de 1786 que erigió
como provincia a Barinas, separándola de Maracaibo, dio a los barineses nuevos
ímpetus por lograr mejoras para la nueva Provincia. Su primer Comandante
Político y Militar e Intendente (1.786–1.796) Don Fernando Antonio Vicente
Miyares Pérez, liderizó las acciones para lograr la ansiada meta de construir
el hospital en la recién creada provincia. En dos cartas, de fecha 11 de julio
de 1787 y de 10 de junio de 1789, dirigidas
al Rey de España, Miyares hace conocer tal necesidad.
El Intendente expuso al Rey que era “una necesidad
urgentísima” la fundación de un hospital, motivado a que en toda la vasta
comandancia de Barinas, (para la época comprendía los territorios de Barinas,
Apure y parte de Portuguesa), no existía un establecimiento similar y asiduamente
se podían observar en las calles y en los campos, “muchos pobres enfermos
destituidos de todo amparo corporal y cristiano”.
No se quedó atrás
Miyares y propuso los medios económicos
para construir las instalaciones del nuevo hospital. Indicaba a la Corona,
la existencia en las arcas de 6.387 pesos, 2 reales y maravedíes, por concepto
de los diezmos recaudados a finales del año 1.786. Además, participaba, que para
la construcción del hospital conforme a los planos elaborados por él, se
necesitaban 6.984 pesos, suma que no distaba mucho de la cantidad recaudada en
ese año.
Adicionalmente, Miyares sugirió al Rey, que para tener
fondos con que construir las instalaciones hospitalarias, se podía apelar a las
limosnas ofrecidas por algunos vecinos acaudalados, más el dinero recogido por
la producción del “arriendo del guarapo y casa de gallos”; así como lo que se
recogiera por los permisos de las corridas de toros que se realizaban
anualmente.
Más aún, para descartar cualquier duda sobre las
posibilidades económicas de la
construcción en la que se había empeñado, Miyares hizo hincapié, en que se
aprovechara como mano de obra a los “vagos y reos” que se hallaban en las
cárceles, de manera que la construcción del edificio saliera más barata.
De igual modo, el Intendente solicitó al Rey, que los
encargados de la asistencia y cuidado del hospital fuesen de la orden
religiosa Bethlemitas, traídos de México y Cuba, por ser estos de
las “religiones hospitalarias”, y por la buena técnica y régimen que usaban
para atender enfermos.
Respondiendo a la iniciativa de Miyares, el rey
Carlos III ordenó, según Cédula Real del
13 de abril de 1793, el establecimiento y construcción de un hospital en la ciudad
de Barinas, capital de la Provincia, con la misión de curar, no sólo a los
enfermos de la capital, sino también, a los de las ciudades de Pedraza,
Barinitas, Obispo y Barrancas.
La obra comprendía los espacios necesarios para
alojamiento y servicio de tres religiosos “Betlemitas” y departamentos
separados de hombres y mujeres. Ambos ocupaban dos cuadras de 45 varas por
cada lado, que unidos, componían la mitad de una manzana o cuadra de la ciudad.
Miyares, demostrando visión futurista destinó un espacio
vacío de terreno, de igual tamaño que las instalaciones del hospital, -ubicado
a espaldas de la futura construcción- para ser utilizado como huerta y, por si más adelante se convenía extender la
obra del “nosocomio de Belén” o del “hospital general“, denominaciones que
utilizó el Intendente cuando realizó la descripción del plano.
Según acta de Cabildo del 16 de diciembre de 1799, la
primera piedra del edificio levantada fue a finales de ese año y para el 1 de
febrero de 1802 ya la obra estaba casi concluida. Para esa fecha se cree que
fueron recluidos los primeros enfermos, con la atención y la comodidad
necesaria.
Don José Antonio Alustiza (graduado en el
protomedicato de la Corte de Madrid) fue el cirujano que prestó la asistencia
médica requerida. Sin embargo, antes de la inauguración del Hospital General de
Caridad, debió existir algún tipo de atención hospitalaria, como se presume al
observar que Pedro Alcántara Espejo, fue mayordomo del hospital, designado por
el Gobernador Miyares el 22 de junio de 1794.
Le correspondió al siguiente gobernador Don Miguel
de Ungaro, elaborar un reglamento
provisional para regular las actividades asistenciales de ese nosocomio.
Según Virgilio Tosta (1986), la estructura del
hospital colonial fue destruida por la guerra de Independencia, indicando que
el edificio de dicho hospital estaba situado “en la manzana que hoy rodean las
avenidas Sucre y Briceño Méndez, y las calles Carvajal y Camejo”.
Otra Institución hospitalaria fue construida en
Barinas en años posteriores a 1.805, año
en que se obtuvo la autorización de la corona para su construcción. Se trató
del hospital de Lazarinos, el cual según el Dr. José León Tapia, fue construido
en la llamada “Mata de los Lázaros”, ubicada al bajar de la “Mesa de Barinas”, a
la izquierda del Hotel Llano Alto, hoy
Unellez. Se presume que era una construcción rústica de bahareque, la cual ya
no existía para 1.830.
Dejemos atrás la etapa colonial permitiendo que las nubes del tiempo
cubran aquellos años en que la medicina y la atención hospitalaria eran
deficientes, tanto por el tipo de conocimientos existentes en los médicos
coloniales,y las escasas medicinas efectivas, así como por lo inadecuado de las
estructuras hospitalarias y aún más, por la falta de aquellas instituciones.
Barinas por sus condiciones ambientales, por la
pobreza de sus habitantes, por lo aislada, y por haber sido devastada, transitó
un deprimente cuadro sanitario durante el siglo XIX. El paludismo, la fiebre
amarilla, el mal de Chagas, la tuberculosis, la lepra y muchas otras enfermedades,
agobiaron a sus habitantes durante esa centuria, no permitiendo un crecimiento adecuado de su
población.
En 1855 la ciudad de Barinas fue azotada por la
viruela y el cólera ocasionado innumerables muertes.
Fue cercana a la cuarta centuria del siglo XX, a partir de 1937, año en que se inauguró
el Hospital Dr. Luis Razetti, que la población barinesa comenzó a contar con un sitio adecuado, donde
acudir a tratar su males.
Gracias al empeño del General Carlos Jordán Falcón,
presidente del estado Barinas se inauguró la sede hospitalaria, que se ubicó entre la calle 5 de julio
y la avenida Páez de esta ciudad, donde actualmente se encuentra la Alcaldía
del Municipio Barinas, lugar en el que permaneció el recinto asistencial
durante 39 años.
La asignación del nombre del Hospital, le correspondió a la Junta de Beneficencia de Barinas, integrada
por: César Acosta, Elías Cordero, Francisco Betancourt Sosa y Samuel Martínez, quienes decidieron darle el nombre del Dr. Luis Razetti, para rendir tributo a tan insigne médico cirujano, que tanto contribuyó al progreso de la medicina venezolana de aquellaa
época.
A partir de la fundación del hospital en 1937 y en
manos de los Dres. Gómez de la Torre y Domingo Nieves Contreras, acompañados
por: Darío Pumarol, Rubén Darío Calderón y Manuel Rodríguez Navarro, puede
asegurarse que comenzaron a realizarse laparotomías exploradoras, curas
operatorias de prolapsos, fístulas vesicovaginales, apendicectomías,
herniorrafias, intervenciones realizadas dentro de la rutina diaria, efectuadas con
anestesia local o éter abierto, utilizando el aparato Ombredan.
En 1937, el otorrinolaringólogo barines Dr. Julio
García Álvarez, realizó en el Hospital Dr. Luis Razetti la primera cirugía; se
trató de una amigdalectomía practicada a la Srta. Lucinda Hurtado. Se cree que
esta fue la primera intervención quirúrgica, hecha con todas las reglas y la técnica de la
cirugía moderna en la ciudad de Barinas.
En 1950 el Hospital Luis Razetti pasa a depender del
Instituto de Hospitales del Ministerio de Sanidad y Asistencia Social, lo que
trajo como consecuencia la prestación de los servicios en las áreas de cirugía, medicina,
maternidad, pediatría, servicios especiales
y aislamiento. Para esta época el Dr. Jesús Alberto Ramírez asumió la
responsabilidad de los pacientes quirúrgicos, hasta que salió fuera del país, a especializar
en traumatología, en Italia, a principios de los años 60.
El 25 de mayo de 1956 se realizó en Barinas la
Primera Convención de Médicos Rurales y la fundación de la Liga Antituberculosa
del Estado, por lo que altos funcionarios del Ministerio de Sanidad y
Asistencia Social visitaron nuestra ciudad. El Concejo Municipal del Distrito
Barinas acordó declararlos Huéspedes de Honor de la ciudad.
A partir de 1958, durante la dirección del Dr. Claudio Vargas, se utilizó por primera vez la anestesia con gases, bajo la asistencia técnica de la enfermera graduada Sra. Amparo Valenzuela y del bachiller Jesús Molina.
A partir de 1958, durante la dirección del Dr. Claudio Vargas, se utilizó por primera vez la anestesia con gases, bajo la asistencia técnica de la enfermera graduada Sra. Amparo Valenzuela y del bachiller Jesús Molina.
El 5 de Diciembre de 1976 con la inauguración del Hospital Luis Razetti se hizo presente en Barinas la modernidad en la salud. Dicha inauguración fue realizada por el presidente Carlos Andrés Pérez, quien concluyó dicha obra iniciada por el presidente Rafael Caldera.
En la inauguración estuvo presente el gobernador del estado Barinas Guillermo Rincón Araujo, el ministro de Sanidad y Asistencia Social Antonio Parra León, así como diversas personalidades del estado y otras regiones del país.
Fue el primer director del Hospital Razetti el Dr. Rubén Darío Jelambi y primera Jefe de Enfermeras María Lourdes Rangel. 18 millones de bolívares fue el presupuesto inicial del hospital. El personal asignado fue de 364 empleados y 418 obreros.
Lamentablemente nuestro primer hospital del estado, hoy está convertido en una entelequia, donde los pacientes sufren grandes viscisitudes para recibir atención médica y carece de insumos y personal suficiente para que el acto médico sea completo y eficiente.
El Gobernador del Estado Barinas Dr. Gehard Cartay, el 09-03-94 crea la Fundación Para el Desarrollo De La Salud (FUNSALUD), como organismo de apoyo a la salud y para la prestación de asistencia médica inmediata a los barineses.
Funsalud contó con una flota de modernas ambulancias dotadas de médicos y paramédicos de primera, quienes disponían de 3 minutos para llegar a prestar asistencia de urgencia a quien lo necesitara y de ser necesario, trasladadarlo a la Fundación o a otro centro de atención hospitalaria.
Fue el primer Director de FUNSALUD el Dr. Getulio Carballo, médico de gran experiencia, enorme sensibilidad social y excelentes dotes como administrador, lo que originó la proyección de FUNSALUD como una obra social de salud de primera magnitud.
Fue el primer Director de FUNSALUD el Dr. Getulio Carballo, médico de gran experiencia, enorme sensibilidad social y excelentes dotes como administrador, lo que originó la proyección de FUNSALUD como una obra social de salud de primera magnitud.
Lamentablemente, luego de concluído el período del Dr. Cartay, a FUNSALUD no se le prestó la atención debida y prácticamente fue desmantelada, perdiendo su vocación de prestar el servicio de Atención Médica Inmediata en cualquier sitio, para ser convertida en una Institución de segunda.
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